martes, 15 de abril de 2008

perón y carl



Suena algo surrealista, pero es verdad: en uno de los próximos episodios de los Simpsons, Carl Carlson (el amigo negro de Homer, no confudir con Lenny) llama dictador a Perón y lo acusa de hacer desaparecer a personas. Y como respuesta, un ex diputado justicialista ha pedido censurar en Argentina dicho capítulo.
Veamos: aunque lo de prohibir el capítulo es una estrategia algo caduca y totalmente ineficiente (sólo va a dar más publicidad al tema), lo cierto es que Carl se equivoca. Perón no fue un dictador y durante su mandato (que se sepa) no hubo desapariciones, como sí las habría a partir de 1976.

Lo malo es que hacer afirmaciones así de tajantes con una figura histórica como Juan Domingo, tan llena de contradicciones y aristas, es realmente difícil. Perón gobernó, con gran apoyo de votos, en tres diferentes ocasiones (1946-52, 1952-55 y 1973-74), lo cual, dado el cambiante contexto, hace más complicada nuestra evaluación. Pero sí: a grandes rasgos, Perón llegó a la presidencia siempre mediante procesos democráticos, durante su mandato se concedió el voto a la mujer y en su tercer mandato pretendió un pacto global con la oposición. El General concedió importantes derechos a los trabajadores y, sobre todo, dio dignidad a esa Argentina ocultada y apartada que hasta entonces no había participado en la vida política del país.

Claro que también se podría decir que la fulgurante aparición de Perón se dio en el marco de un gobierno militar que rigió en el país entre 1943 y 1946. El del 43 fue un golpe contra un gobierno fraudulento y caduco, la represión que se dio no alcanzaría las cotas de décadas más tarde; pero fue un gobierno autoritario al fin y al cabo y Perón usó su posición de hombre fuerte para escalar en la vida política. También es cierto que en sus primeros gobiernos hizo todo lo posible para fastidiar a la oposición, denostó a la llamada democracia liberal y corrompió varios de sus mecanismos básicos.
Es asimismo realmente sospechoso el itinerario de su exilio, tras su derrocamiento en 1955, que lo llevó por el Paraguay de Stroessner, la Venezuela de Pérez Jiménez, la Rep. Dominicana de Trujillo y la España de Franco. Y puede que (esto no se ha demostrado), ya en los 70, el anciano Juan Domingo tuviera mucho que ver con la creación de la Triple A, el escuadrón de la muerte peronista que se dedicaba a matar peronistas, que se desarrollaron a partir de su muerte en 1974 y anunciaron las prácticas de la dictadura del 76.
Pero no, Perón no fue un dictador, a pesar de la mala fama que tiene en España por su apoyo a Franco (las cosas cambiarían cuando el de Ferrol dio largas al pago del trigo comprado). Las verdaderas dictaduras vendrían después de él, tras los golpes de 1955, 1958, 1962, 1966 y 1976. Y esta última, como amargamente acierta Carl, sí te hacía desaparecer para siempre.

4 comentarios:

  1. Muy bien. Ahí está. Acláranos las cosas al pueblo llano.

    www.cemeriksatie.com

    ResponderEliminar
  2. mare meua. la de cafés que habréis tenido que tomar para diseñar la página. viva el conservatorio de murcia y su aparcamiento polvoriento!

    ResponderEliminar
  3. Chimo, tienes razón en tus argumentos, pero que Perón fuese elegido democráticamente no implica que no tuviese ciertas actitudes (y aptitudes) dictatoriales. Y no me gusta recurrir a esta analogía, pero también Hitler fue elegido democráticamente, aunque el contexto fuese distinto.
    Eso sí, no hubo desapariciones. Como mínimo, evasión de capital.

    ResponderEliminar

el blog de chimoeneas ©Template Blogger Green fue creada por Dicas Blogger.

TOPO